Cuenta bancaria de empresa: qué te van a pedir

Tienes la empresa constituida, el número de identificación fiscal en la mano y solo falta abrir la cuenta. Vas al banco convencido de que es el trámite fácil, y te encuentras con una lista de documentos que no esperabas y con que la respuesta tarda días.

Es el paso donde más gente se atasca, porque el banco no solo comprueba que la empresa existe: tiene obligación legal de saber quién está detrás y de dónde sale el dinero.

Sabiendo eso, se prepara la carpeta una vez y se resuelve en una visita.

Por qué piden tanto papel

Las entidades están obligadas por la normativa de prevención del blanqueo de capitales a identificar al cliente, a conocer su actividad y a saber quién controla realmente la sociedad. No es desconfianza hacia ti: es un requisito que tienen que cumplir y documentar.

Por eso preguntan a qué se va a dedicar la empresa, qué movimientos espera tener y quiénes son los socios.

Lo que piden casi siempre

La escritura de constitución con su inscripción registral, el número de identificación fiscal de la sociedad, el documento de identidad de administradores y socios, y el poder o la escritura que acredita quién puede firmar en nombre de la empresa.

A eso se suma la declaración de titularidad real, que identifica a las personas físicas que están detrás de la sociedad, y el alta en la actividad económica correspondiente.

La titularidad real, el papel que más se atasca

Cuando la sociedad tiene socios que a su vez son empresas, hay que ir subiendo la cadena hasta llegar a personas físicas. Si esa cadena no está clara o falta documentación de alguna sociedad intermedia, la solicitud se queda parada.

Conviene llevarlo resuelto de casa, con el organigrama de participaciones, en vez de improvisarlo en la mesa del gestor.

Sociedad en constitución

Muchas veces hace falta una cuenta antes de tener la sociedad inscrita, para depositar el capital. Los bancos tienen una figura específica para eso, con la escritura pendiente de inscripción, y luego se transforma en la cuenta definitiva.

Es importante decir desde el principio que se trata de eso, porque el circuito interno del banco es distinto.

Por qué rechazan una solicitud

Documentación incompleta o caducada, una actividad que la entidad considera de riesgo, no poder acreditar el origen de los fondos, o que la persona que firma no tenga poderes suficientes.

Un rechazo en un banco no cierra el camino en otro: las políticas internas varían bastante de una entidad a otra, y hay bancos más cómodos con ciertas actividades.

Antes de elegir entidad

Compara comisiones de mantenimiento y de transferencias, si hay condiciones por vincular nómina o seguros, cómo funciona la banca electrónica para varios usuarios con permisos distintos y qué tal responde el soporte cuando algo falla.

Una cuenta de empresa se usa a diario durante años, y esas diferencias pesan más que la promoción de apertura.

La lista que manda es la del banco

Cada entidad publica su relación de documentos y cada país tiene sus particularidades. Esa lista prevalece sobre cualquier guía general, incluida esta: pídela por escrito antes de la cita y llévalo todo en original y copia.

Y comprueba fechas: muchos certificados tienen validez limitada y llegar con uno vencido significa volver otro día.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el banco pide la titularidad real?

Porque la normativa de prevención del blanqueo le obliga a identificar a las personas físicas que controlan la sociedad. Si hay empresas entre los socios, hay que subir la cadena hasta llegar a personas, y ese es el punto donde más solicitudes se quedan paradas.

¿Se puede abrir cuenta antes de inscribir la sociedad?

Sí, existe la figura de cuenta para sociedad en constitución, que sirve para depositar el capital con la escritura pendiente de inscripción. Conviene decirlo al pedir la cita, porque el circuito del banco es distinto.

¿Qué hago si el banco rechaza la solicitud?

Preguntar el motivo concreto y probar en otra entidad: las políticas internas varían mucho y hay bancos más cómodos con determinadas actividades. Muchas veces el rechazo es por documentación incompleta o caducada, y se resuelve completándola.

¿Puede firmar cualquier socio en nombre de la empresa?

Solo quien tenga poderes para ello según la escritura o el poder notarial, y el banco lo comprueba. Si firma alguien sin facultades suficientes, la apertura se paraliza hasta acreditar quién puede hacerlo.